Nadie sabe lo que puede un cuerpo que no puede
Desde las heridas que marcan al cuerpo, el artista Elian Chali comparte un entramado de posibilidades respecto a los espacios políticos y la agencia estética que hacen vibrar la vulnerabilidad de la carne. Pienso en contextos. Pienso en ciudades. Pienso en construcciones. En el fresco que escupen y que acaricia nuestro ajetreado caminar. Pienso en edificios. En su epidermis de revoque y su carne de hormigón. En las grietascicatrices. En los insectos que se camuflan en los ornamentos. Pienso en mis propios ornamentos. En los pliegues externos y los recovecos íntimos. En mis tripasmuebles. En la pintura como maquillaje. Y nosotras, siempre tan sonsas, ventilando hasta el cansancio que lo único que tiene vida es lo que parlotea nuestra blanca y adecuada lengua. Pienso en tormentas. En rayos. En pararrayos. En su anudamiento con la tierra. En los enredos con las cuerdas estomacales. Y pienso lo mucho que se parece a una ciudad...