Muerte y duelo de un cuerpo ausente
Nadie ve todo lo que aguantaste
Solo ven tu última reacción.
Tan excesiva.
Tan fuera de lugar
Tan violenta
Irracional
Una bola llena de emociones y sentimientos que se unieron y explotaron en algo muy distinto a lo que eran en su origen.
Y de repente lo que queda ya no se llama
Angustia
Ni dolor
Ni ansiedad
Ni miedo
Ni desasosiego
Ni tristeza
Ni humillación
Ni cansancio
Ni agotamiento
Ni frustración
De repente
En un solo instante
Uno queda preso
Atrapado
Secuestrado
Atado
Por sus propias emociones y entonces:
Un simple gesto mal puesto,
una sonrisa en el tiempo equivocado,
un último pedido, un nuevo favor,
una llamado a deshora,
un chiste que dejó de serlo
lo que sea,
es el dedo en el
enchufe
empapado de agua podrida,
por un goteo permanente, diario,
constante
que uno siente como abuso
Abuso de los límites
Abuso de la bondad
Abuso de la empatía.
Abuso de la autoestima.
Hasta que un solo día
uno deja de tolerar lo que toleraba
y sin sentirse descompuesto vomita vidrio energía acumulada
y sacude todo lo que toca.
Vomita.
Y vomita.
Y nadie entiende qué fue lo que comió.
Porque nadie vio el proceso.
Simplemente porque nadie lo vio.
Entonces ahora,
Todos ven una explosión.
Y vidrios
Vidrios por todos lados
Cortes por todos lados
Un desastre sin reparación
Y lo llaman loco.
Y lo juzgan
Y lo condenan.
Y no lo perdonan
Y le piden que regrese al lugar de antes.
Pero ya no se puede.
El loco no quiere.
No quiere el perdón.
No busca el perdón.
No necesita el perdón
No siente culpa
Siente aire
No puede entender cómo y porqué aguanto tanto
Por eso llora.
Por eso.
Por hartazgo.
por felicidad
Porque recién ahora
está respirando.
está bailando
está brillando
Y esa llama que logró ascender después de semejante calvario no se apaga más.
Nunca más.
El loco sabe.
Sabe.
Que eso que tocó es la campana de la cordura.
Por fin pudo.
Por fin pudo.
Aunque nadie entienda
Que eso que explotó
Es lo más sano que hizo.
Por eso no vuelve.
No va a regresar
La próxima vez no habrá proceso.
No comerá vidrio
La próxima vez ya sabe cómo decir no.
No
No
Y qué alivio ¿no es cierto?
Que alivio...
Lorena Pronsky
Un extracto del texto "Loca" que encuentran en No Amarás
Durante la pandemia y la enfermedad me tocó sanar tu duelo, tu liberación y despedir tu cuerpo ausente.
Hoy le doy fisicalidad a tu duelo,
a tu cuerpo,
a tu locura.
Un 15 de febrero de 2022 me despido de la última parte de mi cadera que me hace daño su presencia.
Como si ese día estuvieras presente para darle final a algo, y la fecha fuera una señal tuya.
Porque un 15 de febrero pero de 2021, te llame por teléfono, para volver a reencontrarte por whatsapp a la distancia. Después de estar peleados por toda la cuarentena del 2020 y volver a aceptarte con tu locura y con tu sombra una vez más. Me acuerdo esa fecha porque el día anterior murió Trini nuestra gata-hija que partió y me abrió el pecho con su enseñanza del desapego y muerte que al otro dia te llame
Adiós a
El Gran pez de Adrogué
Y te dedico este cuento:
Para que sanes tu sombra que no te dejaba ser.
Para que sanes tu locura que te hackeaba la cabeza.
Para que sanes tu duelo de niño-adulto.
Y te bailo en mi intimidad en mi casa, solo con este poema para encontrarte en la ausencia y dejarte ir, pero sobretodo para yo darle cuerpo a tu duelo y permitirme caer en el presente de Seguir sin vos.
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