Des-Presión: Antídotos para la Vida en la Sociedad del Cansancio



Des-Presión: Antídotos para la Vida en la Sociedad del Cansancio


¿Alguna vez sentiste que el peso de tus días no es solo tuyo, sino de toda una época?

¿Que la tristeza que a veces te habita es un eco de un agotamiento colectivo?

¿Qué todo este extractivismo energético del algoritmo invisibiliza las secuelas de este capitalismo tardío? 

En cada scroll infinito, nuestra psiquis se diezma con mensajes de un positivismo tóxico que niega la fragilidad y la vulnerabilidad; esa que debemos cobijar cuando el cuerpo y la mente agotan su batería social, energética y emocional — esas que no figuran en las redes.



¿No será que el algoritmo funciona como una fábrica de realidad curada? 

Una cadena de montaje de éxitos y felicidades permanentes que crea un espejo distorsionado donde nuestro malestar no tiene cabida. Este relato individualiza el problema, culpabilizando la autoexplotación desmedida sin contemplar las desigualdades estructurales de una sociedad que carece de andamiajes para esta debacle cultural. Se fomenta así un bienestar de bolsillo, a costa de la salud integral, esquivando las consecuencias de un sistema hostil que nos enfrenta en una lucha de clases encubierta.

Para el sistema, es más fácil medicalizar el malestar. 

Hablar de "desequilibrios químicos" para medicar en silencio y hacer girar la rueda del capital de la salud mental, sin asumir la responsabilidad de un entorno desigual y violento.



Y el arma secreta es la culpa. 


Nos hacen creer que si no llegamos a la cima es porque no nos esforzamos lo suficiente. Pseudogurús de la meritocracia predican en un sistema que, en realidad, premia desde la vulneración de derechos, mientras los medios explotadores esquivan su responsabilidad con la gambeta de un Estado corrupto que lo permite. 

Un discurso impuesto, cada vez más incontestable.

“Pensá en la última vez que te sentiste agotado o profundamente triste. ¿Tu primer impulso fue compartirlo con honestidad en tus redes, o fue esconderlo por miedo a no encajar en el relato de la vida perfecta que ves a tu alrededor?”


Frente a este panorama, 

la des-presión se presenta no como una rendición, sino como un acto de soberanía sobre nuestra propia energía vital. Es el arte y práctica consciente de dejar de ser un recurso extractivo para reconquistar nuestra humanidad vulnerable."



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