El arriesgado y creativo proceso de jugar con el dolor
La primera vez que llore
🔸Tenia 12 años durante la despedida de fin de curso de primaria en la entrega de diplomas, en ese preciso momento comprendí que a toda esa gente con la que había compartido 7 años juntos ya no la iba a ver nunca mas, porque cada uno elegía caminos diferentes, otras secundarias,otras especialidades, para rematar ese momento sonaba “ Brillante sobre el mic “ de Fito Paez , una daga que me atravesaba el pecho directo al corazón, no podía parar de llorar,no podía parar de llorar, tanto que empape mi guardapolvo de lagrimas.
Mi viejo me abrazo y me dijo algo que no recuerdo bien, fue ahi que comprendí que estaba creciendo, que el dolor y el desapego es el desafío mas grande que nos toca en la vida para seguir adelante con una multitud de dudas pero la certeza de hacer mi propio camino a mi modo,sin copiar al de al lado, a mi ritmo y con lo que me toca.
“Poder decir adiós es crecer“
Escuchar no se refiere a la acción realizada por algún órgano perceptivo del cuerpo (como el oído), sino a la sensación de afección que se advierte tras una experiencia, en las manos, en los pies, en los brazos, en todo el cuerpo.
Todo el cuerpo involucrado en la escucha se sumerge en la danza y, justo cuando la oscuridad la ha tomado, el Butoh emerge como la expresión subversiva de aquello que está en los límites del lenguaje articulado, y de mucho de lo que él implica:
la jerarquía, las categorías que delimitan lo bello de lo feo, la separación en géneros, lo masculino de lo femenino."
Comentarios
Publicar un comentario