Darme cuenta

Darse Cuenta



Entre tantas cartas, dibujos y demás pensamientos que tengo de cuando escribía en mi adolescencia, hace poco encontré una carta de unos talleres de Gestalt en los cuales nos llevaba mi vieja.
Esos talleres eran geniales por qué era el proceso del AQUÍ y AHORA, pero sobretodo del "darse cuenta".

Gran parte de la influencia en la decisión de seguir esta profesión nació allí, ya que en un primer momento cuando no tenía la menor idea de que carrera seguir estaba la de seguir diseño gráfico (antes me encantaba dibujar, pero el baile se convirtió en una pasión) 
Es más me anote en el CBC y nunca curse por qué me enteré de la carrera de maestro de danza.

En esa época leía muchos apuntes y libros que tenía mi vieja acerca de: psicodrama, Psicologia, autoayuda, biomecánica y eutonía (era como un nerd del descubrimiento personal y todavía lo sigo siendo jajaja) en esas épocas era un adolescente muy depre que se hundía en el cuestionamiento constante y la música grunge de Nirvana.
Esta carta que encontré era de un taller llamado "Recuperando mi lámpara de Aladino" (un reencuentro con nuestros deseos olvidados o postergados) Y en esa carta uno escribía sus deseos, entre los cuales escribí están:

Ser más que un nombre, 
recibirme a mí mismo dentro de los caminos de la mente
Expresarme en el baile con MIS sentimientos.
Ser lo que siempre quiera ser por toda la eternidad.
Vivir la vida al 100% sin ningún límite alguno que me detenga.

Hoy los leo y me siguen pareciendo muy vigentes y en su mayoría realizados, como si se hubieran grabado todos en el inconsciente. Agradecido de estos talleres, de mi vieja que siempre nos apoyó a todos sus hijxs en sus locuras y sobretodo de la vida que sorprende en todo momento.

El darse cuenta es un hermoso proceso

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